<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-29271180</id><updated>2011-07-30T11:52:34.009-07:00</updated><category term='niño jesus'/><category term='caribismo caraqueño'/><category term='viveza criolla'/><category term='decepcion'/><category term='navidad'/><category term='Barquisimeto'/><category term='vacaciones'/><category term='moralejas Shanell'/><category term='adolescencia'/><category term='ropa horrible'/><category term='apariencias'/><category term='familias italianas'/><category term='anecdotas'/><category term='retaurantes caros'/><category term='niñez'/><category term='regalos'/><title type='text'>Cuadernos Amarillos</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Saldivia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03180477969725866691</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://static.flickr.com/135/323495975_7f74ebb0f2_m.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>14</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29271180.post-2779461541664794687</id><published>2011-06-26T12:30:00.000-07:00</published><updated>2011-06-26T13:07:14.831-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='moralejas Shanell'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='adolescencia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='anecdotas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='niñez'/><title type='text'>El niño y el trompo, el adolescente y el billete de 100</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-srUzWnxhBFM/TgeJG36V0wI/AAAAAAAAAJ0/A_Pwdejkn0M/s1600/nino-peonza-jean-simeon-cha.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 282px; FLOAT: left; HEIGHT: 252px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5622613410976224002" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-srUzWnxhBFM/TgeJG36V0wI/AAAAAAAAAJ0/A_Pwdejkn0M/s320/nino-peonza-jean-simeon-cha.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; Cuando era niño, en alguno de esos libros que, por considerarse "obsoletos" vendían muy baratos en los remates, leí un relato sobre un niño que ayudaba a una viejecita a cruzar la calle, y la anciana le regalaba una caja, con el encargo de no abrirla sino en caso de extrema necesidad. El caso es que tiempo despues el niño -que era un pobre de solemnidad- se antojó de comprar un trompo, y se vió tentado a abrir la caja para ver si adentro había dinero, pero recordaba que la viejita le había dicho que solo debía abrirla "en caso de necesidad extrema". Pues entre tan adultas reflexiones, la caja se cayó al suelo espontáneamente, y apareció un enorme trompo, muy colorido y además musical.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El relato me impactó, y deseé fervientemente que me ocurriese algo similar a lo del niño en cuestión, aunque la verdad nunca ayudé a ninguna viejita a cruzar ninguna calle, ya que las ancianas de mi tierra suelen ser bastante hurañas y autosuficientes, y la campaña de paranoia sembrada en mi hogar, según la cual el mundo exterior estaba poblado por una especie de ejército de villanos malignos con apariencia bondadosa (incluyendo las viejecitas) me desanimó bastante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, en la adolescencia pude vivir una historia similar, a saber: Una tarde sabatina de septiembre de 1987, particularmente canicular, puede ser catalogada como uno de los días más aburridos de mi vida. Tenía poco de haberme mudado a una urbanización de bloques recien construida en los suburbios, donde no cococía a nadie, y donde no habia nadie de mi edad. No había teléfono en casa ni en los alrededores, cerca de casa no pasaba el transporte público, y para colmo de males, estaba sumido en la más completa inopia. Compartía hogar con mis viejos, que dormitaban paquidérmicamente en la sala, frente a un televisor prendido mostrando las estupideces de "Sábado Sensacional". Ya había leído todo lo que tenía para leer (Incluyendo "Kane y Abel" de Jeffrey Archer, que consta como de 700 páginas)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad lo que yo deseaba era irme a la discoteca "Shanell" a rumbear un rato, y así ver y departir con mis amigos y compañeros, que usualmente visitaban ese recinto. Ir al lugar no era problema, podía ir caminando, más o menos 1.500 mts, pero para entrar era preciso pagar un consumo mínimo, 100 Bs. que en ese momento no tenía en mi bolsillo, ni tampoco como conseguirlos (usualmente yo ganaba dinero dando clases particulares o haciendo la caja en la heladería, pero por lo visto esa era una época seca)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De modo que opté por ponerme a ordenar mi closet, actividad reservada solo para momentos de máxima ladilla. Pero en todo closet hay una gaveta que se abre poco, donde se guardan las cosas que casi no se usan, y toda suerte de cachivaches. Al ser esa la gaveta más prometedora de algún soplo de novedad que combatiese el hastío de esa tarde interminable, fue la que abrí primero. Por ahí andaba una vieja pulsera de cobre, un catecismo, una perinola, yentre todo el batiburrillo, una cajita grisácea., La abrí y adentro estaba una billetera color marrón meconio que, según recorde, me había regalado mi padrino Cesar Nieto Torres como 10 años antes. Y me puse a reflexionar sobre lo frustrado que me sentí ese día cuando mi padrino, que siempre aparecía con regalos espectaculares y muy bien elegidos, se equivocó tan diametralmente presentándose con una billetera de adulto para que la usase yo, que ni siquiera tenía cédula. Por lo visto, la billetera de marras había descansado en la gaveta del olvido de mi casa anterior, e hizo invicta el tránsito a la gaveta del olvido de mi nueva casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consideré la opción de vender la billetera, aunque siempre he sido malísimo para eso del comencio. La abrí descuidadamente, y ante mis ojos se hizo la luz: Adentro, muy alisado por los años, oloroso a cuero, estaba un billete de 100 Bs que formaba parte del regalo original y que, en la ceguera fruto de la tristeza de aquel momento, no vi. Y sentí que la vida me dió una lección, ya que de haber visto el billete en aquel momento, seguramente lo habría malbaratado comprando algo que no me gustase o carente de trascendencia (posiblemente una horrible prenda de ropa calorienta y picosa sugerida por mamá), pero en aquel día, era justo la respuesta a mis plegarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De modo que, fortalecido por la morajeja y feliz por el hallazgo, me fui a Shanell y rumbeé hasta las 6 de la mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no tuve que ayudar a cruzar la calle a nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;La ilustración es el cuadro "El Niño y la Peonza" de Jean Baptiste Simon Chardin&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29271180-2779461541664794687?l=cuadernosamarillos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/feeds/2779461541664794687/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29271180&amp;postID=2779461541664794687' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/2779461541664794687'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/2779461541664794687'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/2011/06/el-nino-y-el-trompo-el-adolescente-y-el.html' title='El niño y el trompo, el adolescente y el billete de 100'/><author><name>Saldivia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03180477969725866691</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://static.flickr.com/135/323495975_7f74ebb0f2_m.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-srUzWnxhBFM/TgeJG36V0wI/AAAAAAAAAJ0/A_Pwdejkn0M/s72-c/nino-peonza-jean-simeon-cha.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29271180.post-5127650936457605067</id><published>2009-12-13T13:25:00.000-08:00</published><updated>2009-12-13T15:59:28.031-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='navidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ropa horrible'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='decepcion'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='niño jesus'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='regalos'/><title type='text'>De como me enteré que el Niño Jesús eran mis padres</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_xF_lw0hkW88/SyVhnFXBZFI/AAAAAAAAAHw/FbRDXFiNzDk/s1600-h/aburrido.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5414841451064419410" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 275px; CURSOR: hand; HEIGHT: 275px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_xF_lw0hkW88/SyVhnFXBZFI/AAAAAAAAAHw/FbRDXFiNzDk/s320/aburrido.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo hijos. Pero si los tuviese,cada vez que los viese tratando de leer un libro u observando una obra de arte o simplemente si los pillara pensando mucho, inmediatamente les daría una pelota de futbol, basket, beisbol o lo que fuese y les insistiría en que deben darse duro en el deporte o en todo caso tener un cuerpo apetecible para tener éxito en la vida, ya que cultivar el intelecto no sirve de nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que además una capacidad analítica desarrollada en la niñez trae bastantes sinsabores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo quizás tendría 5 o 6 años cuando dejé de comerme el cuento del niño Jesus. Porque ¿Como explicar la diferencia entre los regalos de los niños ricos y los de los niños pobres? Y como corolario, estaba el tema de que el fulano niño Jesús NUNCA traia lo que yo le pedía. El colmo vino cuando le pedí un telescopio... y me trajo un sueter. Si, un sueter. Espantoso, diseñado como para un viejo de un metro de altura. De lana sintética, picoso. Color amarillo menopausia. Una completa mierda, pues.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Coño, francamente ¿A quien se le ocurre regalarle ropa a un niño por navidad? Y de paso una prenda diseñada por un adulto, cosida por adultos y comprada por un adulto en cuya retorcida mente los niños deben lucir como adultos enanos o subdesarrollados. Me imagino que en la tienda donde vendieron esa aberración los maniquíes son niños disecados. Si, aquellos niños que se portaban mal, que se atrevían a ser rebeldes, a contestarle a sus padres, a jugar y ensuciarse, eran llevados a la tienda donde algún anciano jorobado y con verrugas los sumergía en cera caliente y los convertía en maniquíes para lucir la espantosa ropa que iba a ser comprada por aquellos padres que secretamente deseaban que sus hijos fuesen maniquies para que no hicieran ruido, no se ensuciaran y no hubiese que comprarles juguetes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo peor, volviendo a la fatídica navidad del sueter, eran las caras de mi mamá y su cofradía de señoras italianas batatudas, sonriendo falsa y exageradamente como en el video de &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=qiSkyEyBczU&amp;amp;feature=fvst"&gt;"Black Hole Sun&lt;/a&gt;", buscando contagiarme una alegría que no sentía, y alabándose mutuamente por haber elegido tan bella prenda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O tal vez eran peores las risas de gozo y de burla de los otros niños, a quienes ese fatídico e injusto "niño Jesús" de mentira les había traído pistas de carros, bicicletas, patines, robots a pila y un sinfín de cosas deseables. Y claro, también estaban los niños desposeídos que se alegraban con sus muñequitas del "Todo a Real" o con sus camisitas usadas y raídas. Y yo me preguntaba si no se daban cuenta de lo injusta que era esa fecha&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí deje de creer en esa pantomima, en esa parodia injusta que no hace más que ahondar las cicatrices de la desigualdad y enrostrarle su miseria a los que la padecen. Dios, el de verdad, debería reservar algunas llamitas del infierno para quienes inventaron esa maquiavélica costumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por eso digo, ser pobre y analítico es una combinación muy mala. Por eso muchos terminan embotándose de alcohol y químicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cualquier modo, Feliz Navidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29271180-5127650936457605067?l=cuadernosamarillos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/feeds/5127650936457605067/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29271180&amp;postID=5127650936457605067' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/5127650936457605067'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/5127650936457605067'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/2009/12/de-como-me-entere-que-el-nino-jesus.html' title='De como me enteré que el Niño Jesús eran mis padres'/><author><name>Saldivia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03180477969725866691</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://static.flickr.com/135/323495975_7f74ebb0f2_m.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_xF_lw0hkW88/SyVhnFXBZFI/AAAAAAAAAHw/FbRDXFiNzDk/s72-c/aburrido.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29271180.post-5727386327929354986</id><published>2009-08-22T10:09:00.000-07:00</published><updated>2009-08-22T10:37:58.093-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Barquisimeto'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='niñez'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vacaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='familias italianas'/><title type='text'>Vacaciones en Barquisimeto</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_xF_lw0hkW88/SpAq-cJxepI/AAAAAAAAAHE/HEkxcksQS40/s1600-h/crepusculo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5372841607650441874" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 305px; CURSOR: hand; HEIGHT: 225px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_xF_lw0hkW88/SpAq-cJxepI/AAAAAAAAAHE/HEkxcksQS40/s320/crepusculo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Las vacaciones en Barquisimeto de mi niñez eran, en perspectiva, un extraño hiato que contribuyó a hacer mi infancia algo menos predecible y aburrida. Durante algunos dias, mi familia -la sempiterna y agobiante familia- se atomizaba. Papá pernoctaba donde su primera esposa y compartía con los hijos de esa union, y lo veiamos apenas una o dos veces durante ese periodo de una o dos semanas. Mi hermana Carmen se dedicaba a farandulear con la parentela de los Langone Chiurillo y otras pandillas italodescendientes, haciendo cosas que la férrea disciplina materna pocas veces le permitía disfrutar en casa, como montar bicicleta, salir de paseo con personas de su edad sin que estuviese ninguna madre presente, fumar y echarse unos traguitos. Yo pasaba los días jugando con los menores de esa misma parentela, permitiéndome estallar petardos, correr desaforadamente y decir groserias; cosas todas estas prohibidas taxativamente en mi vida cotidiana.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;El lado desagradable de esas vacaciones lo constituian las interminables caminatas por la avenida 20, en donde Carmen y mama conspiraban para idear un recorrido que contemplaba paradas en cuanto local vendiese zapatos de mujer, ropa de mujer, perfume de mujer... para mi era un respiro entrar a las quincallas chinas, ya que al menos alli podia observar cosas menos ajenas a mi edad, genero y personalidad. De esas horrendas jornadas recuerdo el calor agobiante, el olor a sudor que se intenta ocultar con colonia barata, los charcos de agua hedionda, los niños de 10 años fumando, y el ascensor de Beco que nunca servia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;La ultima de esas jornadas vacacionales fue en 1978, cuando nos enetraron que habian entrado y robado en casa. Eso suspendio las vacaciones en conjunto. A partir de alli, papá viajaba solo a ver a "su otra familia", a veces acompañado por Carmen. Despues creci, y empece a organizar mis vacaciones por mi cuenta.&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero me quedó la fobia a "comprar", a los mercados, supermercados, centros comerciales, mallas, buhoneros, y todo lo que me recuerda esas torturas de mi niñez.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29271180-5727386327929354986?l=cuadernosamarillos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/feeds/5727386327929354986/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29271180&amp;postID=5727386327929354986' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/5727386327929354986'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/5727386327929354986'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/2009/08/vacaciones-en-barquisimeto.html' title='Vacaciones en Barquisimeto'/><author><name>Saldivia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03180477969725866691</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://static.flickr.com/135/323495975_7f74ebb0f2_m.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_xF_lw0hkW88/SpAq-cJxepI/AAAAAAAAAHE/HEkxcksQS40/s72-c/crepusculo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29271180.post-7201268730342360959</id><published>2009-06-13T15:17:00.000-07:00</published><updated>2009-06-13T16:33:41.225-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='viveza criolla'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='retaurantes caros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='caribismo caraqueño'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='apariencias'/><title type='text'>Lo que le paso a Boris Izaguirre</title><content type='html'>Transcribo parte del articulo del caraqueño Boris Izaguirre, quien tiene mas de 10 años viviendo en España y por lo visto, habia olvidado ciertas condiciones de la fauna pseudoburguesa de esta pseudometropoli:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"En mi segunda y última noche en la ciudad, acudo al Atlantique, un restaurante en la parte inferior de uno de mis edificios fetiches, El Atlántico, en forma de barco, construido en esa década gloriosa de nuestra ciudad entre el 55 y el 65 del siglo pasado. El restaurante acoge un chef español dentro de unas jornadas gastronómicas. En la mesa donde nos sentaremos nueve, hay más cubiertos que en una lista de bodas de Iskia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí empiezan los problemas. El menú de esta noche cuesta 479 bolívares fuertes. Todo el mundo habla al mismo tiempo diciéndome que no pague con mi tarjeta porque lo haría en cambio oficial. Y pienso, vaya delincuentes que hablan con esa facilidad del mercado negro. Al parecer, es algo súper normal en Caracas. No menos cierto que todo el mundo te indica ese cambio paralelo, pero no llevan el efectivo para efectuarlo allí mismo. "Me hubieras llamado antes y te lo hago en mi casa", te dicen. La cena empieza a incomodarme. En primer lugar, porque jamás pagaría esa cantidad en Madrid. Ni siquiera en El Bulli, donde he estado. Todo el mundo habla, se levantan para ejecutar el ritual caraqueño de la saludadera y siguen sirviendo esos platos que cuestan el sueldo de muchos profesionales universitarios. Al final, después del postre, la mesa se vacía de un golpe y soy el único que pregunta, craso error en esta tierra de bucaneros modernos que es Caracas, cómo va a pagarse la cuenta. "¿Cómo o quién?", me corrigen. Al parecer, aquí sólo pagamos los pendejos. El resultado es que me encuentro con un ticket de mi visa española por un valor que supera los 800 euros. "Claro, es que eso son como 1.800 bolívares fuertes", me explican y me siento acorralado, trampeado y sentado incómodamente en el restaurante más caro del mundo. Habiendo degustado manjares que en España cuestan la mitad. Es cierto que éste no es el único restaurante estratosférico de la nueva rica Caracas. La mala suerte es que lo haya sido para mí, una persona que aún se siente inmoral de pagar cantidades de ese tipo por una degustación. Por eso me sentí como un pendejo en una ciudad que considera normal dispendios como éste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El subdesarrollo en todo su esplendor: Pagas por un placer importado. Para decir que lo has probado sin moverte de casa. La verdad de nuestra burguesía. Aprovechándose del incauto para clavarle. Gastando dinero en comida cuando no sólo se muere de hambre un país sino que es incapaz de producir sus propios alimentos. Alrededor siguen brindando y saludándose, no les interesa mi análisis. Me siento parte de un&lt;br /&gt;gang sin el más mínimo escrúpulo, incapaces de asumir que esa conducta es lo que ha solidificado la Revolución Bolivariana. "Ellos nos imitan, no creas", se escudan, siguen sin escuchar. "No te pongas tan serio", me dice uno de los presentes."Vamos a bailar que van a poner Erasure"."&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29271180-7201268730342360959?l=cuadernosamarillos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/feeds/7201268730342360959/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29271180&amp;postID=7201268730342360959' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/7201268730342360959'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/7201268730342360959'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/2009/06/lo-que-le-paso-boris-izaguirre.html' title='Lo que le paso a Boris Izaguirre'/><author><name>Saldivia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03180477969725866691</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://static.flickr.com/135/323495975_7f74ebb0f2_m.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29271180.post-7754770629897304190</id><published>2008-03-08T08:40:00.000-08:00</published><updated>2008-03-08T09:03:20.128-08:00</updated><title type='text'>Cosas que odiaba cuendo era niño (y que aun odio)</title><content type='html'>Tendrá tanta importancia lo que nos ocurre en la niñez como para que sus secuelas persistan a lo largo de la vida? El caso es que descubrí que muchas de las cosas que detetstaba en mis años mozos aun me producen repeluznos, y/o han generado patrones de comportamiento particulares. Una breve lista incluye:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) La vestimenta formal (paltó, corbata, etc). Tan es así que aun rehuyo hasta donde me es posible el uso de ese ANACRONICO uniforme de la cultura occidental (no lo uso desde el 30 de diciembre de 2003)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Los zapatos apretados. Dado que calzo 46 (13 americano) me resulta bien difícil conseguir zapatos, y cuido los que tengo al máximo, porque prefiero andar descalzo que con esa TORTURA martirizandome los ñames.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) Los calentadores de los que SOLAMENTE sale agua hirviendo o helada. Afortunadamente, tienden a desaprecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) El café hirviendo y, en general, la comida hirviendo. Muchas veces me levanté de la mesa sin decir palabra, con las encías y paladar cauterizados por una sopa, un café o una pizza servidos a temperatura volcánica. Ahora que yo pago por mi comida, indico que la misma (y el cafe) vengan TIBIOS. Si no es así, me levanto y me voy si estoy solo, o rechazo el pedido si estoy acompañado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) El olor penetrante y pachulínico de los jabones camay y palmolive, y de la mayoría de las fragancias de lavansan y mistolín. Y sencillamente en mi casa NO SE USAN esos jabones ni esos desinfectantes. Punto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6) Las telenovelas cursilientas que son como una reinterpretación BARATA de La Cenicienta o Romeo y Julieta. Gracias a esos bodrios seguimos jodidos en latinoamérica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7) Los estúpidos que se regodean en la tortura animal. RECHAZO TOTALMENTE el coleo, las corridas de toros, las peleas de gallo y otras execrables expresiones de primitivismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay otros odios mas nuevos (como el que me produce la "cultura sushi") y algunos que han desaparecido, pero los que siento de manera mas visceral son los que datan desde hace luengos años. ¿Será que mi personalidad no ha evolucionado?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29271180-7754770629897304190?l=cuadernosamarillos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/feeds/7754770629897304190/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29271180&amp;postID=7754770629897304190' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/7754770629897304190'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/7754770629897304190'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/2008/03/cosas-que-odiaba-cuendo-era-nio-y-que.html' title='Cosas que odiaba cuendo era niño (y que aun odio)'/><author><name>Saldivia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03180477969725866691</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://static.flickr.com/135/323495975_7f74ebb0f2_m.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29271180.post-117184628387905547</id><published>2007-02-18T16:34:00.000-08:00</published><updated>2007-02-18T16:51:23.890-08:00</updated><title type='text'>Adela</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/1185/1707/1600/536081/adela.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/1185/1707/320/713118/adela.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Estudió conmigo desde kinder hasta el final del bachillerato. Fuimos los mejores amigos mucho tiempo, (aún después de finalizado el bachillerato), con esa irrepetible cohesión adolescente y sin ningún sesgo sexual, aún en la época de mayor estallido hormonal. Nuestras aventuras parecen pueriles, atávicas y aburridas a la luz del patrón conductual de los jóvenes contemporáneos; pero para nosotros en aquellos años eran el summum del atrevimiento y al diversión: Escaparnos de clase para comer "besos fríos" en la bodega de la otra esquina, reunirnos en casa del uno o del otro para ver "La Familia Munster", irnos de campamento a algún paraje montañoso, comer papas fritas con salsa de tomate y merengada, jugar a la Ouija, ponernos sobrenombres como "Heidi" y "Jotagé" y tantas cosas sabrosas que iban aparejadas a una fuerte disciplina para estudiar (que no nos pesaba), cosa que nos permitió destacarnos en el campo académico, y por tanto dejar complacidas a nuestras familias.&lt;br /&gt;Los años y profresiones muy exigentes (medicina ella, arquitectura yo) nos llevaron por rumbos divergentes. Hace como 3 años que no hablo con Adela, pero mi cariño y aprecio hacia ella permanecen incólumes, y se que ese afecto es recíproco. Y si tuviera que volver a vivir la niñez y adolescencia, escogería otra vez a Adela como amiga, compinche y confidente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29271180-117184628387905547?l=cuadernosamarillos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/feeds/117184628387905547/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29271180&amp;postID=117184628387905547' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/117184628387905547'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/117184628387905547'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/2007/02/adela.html' title='Adela'/><author><name>Saldivia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03180477969725866691</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://static.flickr.com/135/323495975_7f74ebb0f2_m.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29271180.post-116623451809753094</id><published>2006-12-15T17:48:00.000-08:00</published><updated>2006-12-15T18:05:58.530-08:00</updated><title type='text'>Navidades repulidas</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/1185/1707/1600/497053/dj.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/1185/1707/320/326043/dj.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Hubo una época en la que, a diferencia de ahora, no me ladillaba tener que hacer labores domésticas. Tal vez, con el optimismo de una adolescencia recién estrenada, todas las actividades me parecían una aventura. Una de las cosas que mas gozaba era pulir los pisos de mosaico de mi casa, labor que correspondía hacer en diciembre, como parte del hermoseo navideño de la misma. Mi mamá se esmeraba echando cera y luego, a falta de pulidora, nos correspondía a mi hermana Carmen y a mi sacarle brillo a los pisos a punta de trapito. Pero lejos de fastidiarnos, nos encantaba envolvernos los pies en trapo y empezar a bailar por toda la casa, cumpliendo nuestro deber y a la vez ensayando los pasos de moda para luego impresionar en las fiestas. Elegíamos con mucha atención los viniles a sonar (generalmente cosas como "Party Mix" de B-52's o las mezclas del City Hall), nos poníamos ropa cómoda y prendíamos nuestra propia rumba doméstica. Hoy reconozco lo importante que resultó que mamá nunca pretendió decirnos como debíamos pulir ni criticó nuestro extraño método, si se nos hubiera impuesto el modo de brillar el piso, seguro la cosa hubiese recuperado su status de labor pesada y ladilla. Cuando tenga que pulir mi apartamento, voy a ensayar de nuevo ese método a ver que tal me va!&lt;br /&gt;En la foto, Carmen y yo preparándonos para el baile del pulimento, en diciembre de 1978&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29271180-116623451809753094?l=cuadernosamarillos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/feeds/116623451809753094/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29271180&amp;postID=116623451809753094' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/116623451809753094'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/116623451809753094'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/2006/12/navidades-repulidas.html' title='Navidades repulidas'/><author><name>Saldivia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03180477969725866691</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://static.flickr.com/135/323495975_7f74ebb0f2_m.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29271180.post-116451145581159833</id><published>2006-11-25T18:44:00.000-08:00</published><updated>2006-11-25T19:24:15.830-08:00</updated><title type='text'>Reencontrando los conciertos - Cerati</title><content type='html'>Es muy común que quienes ya pasamos largamente de los 30 usemos reminiscencias de hace 15 o 20 años para compararlas con eventos actuales, cosa que despierta en los más jóvenes comentarios como "este vejestorio ya está caduco". No soy de los que dice "todo tiermpo pasado fue mejor", pero si suelo evaluar la actualidad a la luz demis vivencias pretéritas, tratando de ser lo más ecuánime posible. Uno de los aspectos en los que, según mi criterio, existía un pasado dorado y estaba ahora en plena decadencia es la programación de conciertos (me refiero a la música no académica). Pensar que en 1980 estuvo Police, Queen en 1981, Mecano en 1986, 1987 y 1992, INXS, Guns 'n' Roses, Charly García en 1988 (cuando aún tenía alguna que otra neurona lúcida), Miguel Mateos, Soda Stereo en 1986, 90, 92, 95 y 97, y la avalancha de talentos nacionales como Frank Quintero, Ilan, Yordano, Colina, Melissa, Karina... contrasta fuertemente con la magra oferta de estos días.&lt;br /&gt;Por otra parte, en lo personal sentía como una especie de "pérdida de la magia" en los conciertos, que muchos atribuyen a mi edad. Bueno, no puedo negar que me hace vibrar mucho más escuchar a Ana Torroja decir exaltadamete "A ver, San Cristóbal, fuerte! que se oiga en el aeropuerto de Santo Domingo!" que a Don Omar balbucear con pose de fastidio "Buenas noches pipol, tunai güir gona vamos a perreal"&lt;br /&gt;Pero el concierto de Gustavo Cerati del jueves 23 de noviembre me retrotrajo a lo mejor de la época conciertera. No estaba muy seguro de desear hacer la cola para entrar en un estrecho pasillo del centro comercial sambil, entre los olores a sushi rancio y pollo frito hipercolesterólico y los tropezones de las manadas de preadolescentes &lt;em&gt;wannabe&lt;/em&gt; de Paris Hilton que acuden a comprar accesorios en el consabido mall; pero eso fue solo un inconveniente menor. Aunque me tocó ver el concierto desde un punto más bien lejano a la tarima (entradas cortesía de Sony Music y John Gavidia), se sentía una especie de conciencia colectiva intimista y un aire de paz expectante. Pocas veces como este he notado que se tenga la gentileza de dotar al grupo compensación con un sonido decente; la gente de Entre Nos divirtió a público con sus guitarreos ochentosos, oficio y pundonor.&lt;br /&gt;Y entró Cerati, en vibración de empatía elevadísima con el público. Desprovisto totalmente de poses (incluso de la pose de la falsa humildad, tan odiosa), intercaló temas nuevos con los clásicos de siempre, dialogó con el público, gozó al máximo de las dos horas y pico de concierto; con su voz intacta e&lt;strong&gt; idéntica&lt;/strong&gt; a la de los discos, cosa de la que muy pocos cantantes pueden presumir. Como siempre, la iluminación muy creativa y psicodélica.&lt;br /&gt;Y para mi satisfacción, no me sentí de vuelta en los ochentas. Sentí algo mucho mejor; que sea de la década que sea, hay música que me hace vibrar, que estremece las fibras de mi alma, que me estimula cerebro, corazón y sentidos.&lt;br /&gt;En resumen y en criollito: La pasé del carajo!&lt;br /&gt;Las fotos, una cortesía de Pablo (quien cada vez es mejor fotógrafo), otra pirateada de la web.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/1185/1707/1600/245812/Cerati4.jpg"&gt;&lt;img style="CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/1185/1707/320/860301/Cerati4.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt; &lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/1185/1707/1600/858563/Cerati2.jpg"&gt;&lt;img style="CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/1185/1707/320/933372/Cerati2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29271180-116451145581159833?l=cuadernosamarillos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/feeds/116451145581159833/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29271180&amp;postID=116451145581159833' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/116451145581159833'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/116451145581159833'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/2006/11/reencontrando-los-conciertos-cerati.html' title='Reencontrando los conciertos - Cerati'/><author><name>Saldivia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03180477969725866691</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://static.flickr.com/135/323495975_7f74ebb0f2_m.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29271180.post-116277641974964375</id><published>2006-11-05T17:25:00.000-08:00</published><updated>2006-11-05T17:26:59.763-08:00</updated><title type='text'>El triciclo y la bicicleta</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1185/1707/1600/triciclo.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1185/1707/320/triciclo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; A mis tres años, yo era un experto jinete de triciclo. Mi pequeño triciclo verde claro me acompañaba a muchos lugares, cabía fácilmente en el fiat 2300 que tenían en casa, y por eso no era engorroso llevarlo al parque, los pasos, o cuando se iba de visita a casa de alguna familia amiga. Crecí, y ya no cupe en el triciclo. Se suponía, entonces, que el siguiente paso era la bicicleta.&lt;br /&gt;Pues no.&lt;br /&gt;Nunca hubo dinero para una bicicleta. Y a mi me parecía insólito que si lo hubiese para esos horribles suéteres marca “Suevia” o “Capullo Dorado” que me daban alergia y picazón en el cuello y en todo el torso; y no para comprar una simple bicicleta.&lt;br /&gt;Y yo miraba largamente el desvencijado y pequeño triciclo, deseando que se transformase en bicicleta, y así dejar de envidiar a mis compañeros de clase en aquellas largas y solitarias tardes en que obligatoriamente tenía que entretenerme con el sempiterno lego o los capítulos repetidos de las urracas parlanchinas, simbad el marino y meteoro.&lt;br /&gt;Y el triciclo nunca se transformó en bicicleta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29271180-116277641974964375?l=cuadernosamarillos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/feeds/116277641974964375/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29271180&amp;postID=116277641974964375' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/116277641974964375'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/116277641974964375'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/2006/11/el-triciclo-y-la-bicicleta.html' title='El triciclo y la bicicleta'/><author><name>Saldivia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03180477969725866691</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://static.flickr.com/135/323495975_7f74ebb0f2_m.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29271180.post-115428702825289480</id><published>2006-07-30T12:10:00.000-07:00</published><updated>2006-07-30T13:47:30.130-07:00</updated><title type='text'>Mi ciudad se convirtió en suburbio sin identidad</title><content type='html'>Hay poblaciones que se conurban, que pasan a formar parte de una metrópoli. En ese caso, es muy difícil que conserven su carácter urbano, pasan a ser suburbios o barrios de la megalópolis o de la ciudad mayor que las devora. Los ejemplos sobran: Petare en Caracas, La Parroquia en Mérida, Santa Rosa en Barquisimeto. La población conurbada se entreteje en la trama urbana de la otra, su idiosincrasia particular se disuelve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo grave del asunto es cuando una ciudad pasa por todo este proceso de manera espontánea, sin tan siquiere haberse conurbado. Tal es el caso de mi ciudad, San Cristóbal. El término "ciudad", que se ostentaba con orgullo en los ochentas ha dejado de serle propicio. Tras el esplendor de aquella época llena de promesas, en donde San Crsitóbal se constituía en "bisagra del pacto andino", "emporio del intercambio colombo-venezolano" y otras frases rimbombantes, hoy la cada vez mas creciente y caótica agrupación de viviendas, comercio y servicios ha perdido su "espíritu del lugar".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo recuerdo con nostalgia aquella época en que los visitantes de otras ciudades se impresionaban de la intensa vida nocturna de mi ciudad, de sus licorerías 24 horas, del espíritu rumbero y festivo permanente, de la elevada cotización de los egresados de sus universidades, de la actividad del sector construcción. Cantante o grupo musical que se respetase tenía que incluir a San Cristóbal en su gira de conciertos por Venezuela. Así pues, visitaron la ciudad Soda Stereo, Mecano, Charly García, Miguel Mateos, Emmanuel, Juan Luis Guerra, Luis Miguel, Wilfrido Vargas, Yordano, Ilan, Franco de Vita, Frank Quintero, Karina, Montaner, Colina, Melissa y un larguísimo etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una sucesión de pésimas gestiones en el gobierno regional, la decadencia operativa de la Comunidad Andina de Naciones, el centralismo acérrimo del régimen actual en venezuela y la desidia de los sancristobalenses deja como herencia un conglomerado urbano triste, aburrido, carente de prosperidad e iniciativas, que de ningún modo puede ser llamado ciudad. El trabajo escasea y está subpagado. El buhonerismo se ha multiplicado, con su legado de hediondez, inmundicia y deterioro. Se ha prohibido una de las tradiciones mas caras al habitante: departir y tomarse unos tragos en el estacionamiento de la plaza de toros. Los únicos conciertos que ahora se presentan son de grupos vallenateros de ínfima categoría. La vida cultural desapareció por completo, con excepción de algunos escasos exponentes y unos intensitos lamebotas del régimen que dan una pésima imagen de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ya ni siquiera tienen el fútbol, ya que el estadio Pueblo Nuevo se encuentra desde hace mas de un año inhabilitado por unas reparaciones que iban a durar 3 meses. San Cristóbal, como ciudad, ha muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Renacerá?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si quieren una visión fresa de San Cristóbal, se pueden consultar estos sitios web:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/San_Crist%C3%B3bal_(Venezuela)"&gt;Reseña en Wilkipedia&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.funtha.gov.ve/tachira/tachira/municipios/sancristobal/"&gt;Reseña en el portal de la Gobernación del Táchira&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29271180-115428702825289480?l=cuadernosamarillos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/feeds/115428702825289480/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29271180&amp;postID=115428702825289480' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/115428702825289480'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/115428702825289480'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/2006/07/mi-ciudad-se-convirti-en-suburbio-sin.html' title='Mi ciudad se convirtió en suburbio sin identidad'/><author><name>Saldivia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03180477969725866691</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://static.flickr.com/135/323495975_7f74ebb0f2_m.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29271180.post-115213938290945592</id><published>2006-07-05T15:17:00.000-07:00</published><updated>2006-07-05T15:43:02.920-07:00</updated><title type='text'>La perinola plástica - 1978</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1185/1707/1600/perinola.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1185/1707/320/perinola.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; En 1978 una novedad llegó a la bodega "El Manguito" mi principal ventana hacia el mundo en mi niñez: Unas perinolas plásticas, translúcidas, iridiscentes, con burbujas de aire en su interior, como emparentadas con prismas o caleidoscopios. Me parecieron mucho más atractivas que las tradicionales perinolas de madera, de las cuales había 2 en casa y que servían para los ocasionales campeonatos de "arrechungues" entre mi papá y mi hermana Carmen. Además, la perinola plástica se jugaba de otro modo. Me explico: Las perinolas de madera solían tener la cabuya larga, y el emboque se hacía con un movimiento brusco hacia adelante del palito, que propiciaba una trayectoria parabólica en el capuchón, hasta embocar. Luego se tomaba la cabuya firmemento con los dedos pulgar e índice (como quien pellizca), y se le daba otro movimiento al palito (mas suave) para que el capuchón saliese de su sitio, diese una vuelta en el aire y volviese a embocar. Esto es lo que se conoce como "arrechungue". Nunca pude dominar ese movimiento, por lo que la perinola era un juguete frustrante para mi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La perinola plástica (conocida en mi tierra como "coca") se jugaba con la cabuya mucho más corta, por lo que la trayectoria del capuchón no venía a ser parabólica sino espasmódica, y para los "arrechungues" se ayudaba al capuchón a salir de su sitio con un empujón del pulgar, sin necesidad de pellizcar la cabuya. Cada nuevo emboque producía un sonido seco y chasqueante, que estimula a continuar con el juego. Claro, a los 10 años yo no podía discernir tales variaciones geométricas ni sutilezas sonoras, pero si intuí que la coca (de plástico) me resultaría mas entretenida que la perinola (de madera). De modo que eché la respectiva jalada de mecate para que me dieran los 5 bolívares (1,2 dólares para la época) que valía el juguete en cuestión y la adquirí en ese bazar de maravillas que era la aún existente bodega "El Manguito", Carrera 15 con Pasaje Acueducto de San Cristóbal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio, no pude embocar, y me dí muchos golpes en el nudillo  del índice, tratando de aprender a dominar el movimiento. Pero no me di por vencido. Tomé un guante de cocina (para suavizar los golpes en el nudillo) y practiqué toda una tarde, hasta que lo logré. Y seguí practicando al otro día, hasta que fui de los mejores en los campeonatos espontáneos que se armaban en el receso escolar. No solo descubrí una nueva fuente de diversión, también un nuevo modo de socializar con mis compañeros de clase y, lo más importante, el valor de la perseverancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cada vez que se reeditó esa fiebre de la perinola plástica de 1978 (1983, 1987, 1999)  saqué a relucir la antiguaya que compré en "El Manguito" y que aún conservo, dispuesto a echar "un cien" con el que se me pare delante!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29271180-115213938290945592?l=cuadernosamarillos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/feeds/115213938290945592/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29271180&amp;postID=115213938290945592' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/115213938290945592'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/115213938290945592'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/2006/07/la-perinola-plstica-1978.html' title='La perinola plástica - 1978'/><author><name>Saldivia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03180477969725866691</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://static.flickr.com/135/323495975_7f74ebb0f2_m.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29271180.post-115125699308379674</id><published>2006-06-25T10:30:00.000-07:00</published><updated>2006-06-25T10:36:33.096-07:00</updated><title type='text'>Maria Eva</title><content type='html'>Maria Eva tenía 18 años y acababa de llegar de Brasil para incorporarse a la universidad. Su actitud y vestimenta eran cool, y su escultural cuerpo hacía olvidar fácilmente su acné y su gigantesca nariz picassiana. Trataba de parecer más ilustrada de lo que era y disfrutaba sabiéndose deseada por muchos. Un día, ya de regreso de una de esas salidas de campo que terminan pareciéndose más a un paseo de panas que a una actividad académica, veníamos conversando relajadamente sobre ligerezas. De pronto y de la nada, ella me preguntó, en tono más bien seco, si yo no pensaba hacer algo por mi cuerpo. ¿Algo como que? Inquirí con curiosidad, inocencia dieciseisañera y sorpresa. Allí comenzó una retahíla de acerbas críticas a mi gordura, aventuradas hipótesis sobre la costumbre errada de muchas madres de premiar a sus hijos con comida, consejos que comenzaban con la apostilla “tu deberías…” y una cruel sentencia final: “Mira, al final lo único que importa para atraer es el cuerpo. Si sigues así, morirás virgen, ya que con tu cuerpo no atraes absolutamente a nadie. A mi, por ejemplo, me pareces horrible”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nudo en la garganta (que disimulé, claro está) me impidió ripostar con los alegatos que tenía en mente: Que no todo el mundo pensaba igual, que para todos había público, que había quienes se fijaban en la forma de ser de la gente además del cuerpo. Tampoco le dije que ya no era virgen, ya que una asistente doméstica se encargó de modificar esa condición a mis 8 años, y una trabajadora sexual ratificó tal modificación pocos días antes del diálogo en cuestión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucho tiempo tuve el mensaje de Maria Eva rebotando en mi cerebro. Era inevitable recordarlo cada vez que recibía un rechazo, que escuchaba esa frase manida “es que yo te veo como un amigo”, cada vez que notaba lo difícil que se me hacía acceder al sexo por un medio distinto al comercial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos años después, superada la turbulencia adolescente, comenzó a ponerse en evidencia que, en efecto, había personas muy poco pendientes de las morfologías corporales; y que incluso existía público para quienes no encajamos en los cánones convencionales de estética fenotípica. Y me preguntaba que pensaría María Eva del tema. Paralelamente, comencé a ver como mis adonis contemporáneos recurrían a otros métodos para seguir llamando la atención o se resignaban a perder popularidad, toda vez que las ojeras, panzas, vellos y calvicies comenzaban a modificar los otrora esbeltos y andróginos (o bien fibrosos)  cuerpos, para horror de sus desconcertados propietarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace poco vi a Maria Eva convertida en la contradicción de lo que predicaba hace más de cuatro lustros. Los partos llevaron sus caderas de la talla “jovencita nórdica” a la “matrona mediterránea”, las esferas turgentes anteriores y posteriores, protagonistas de millares de fantasías y sueños eróticos, devinieron en fofos colgajos estriados. Los escotes y prendas apretadas cedieron protagonismo a las batolas guajiras y atuendos multicapa de ligeras telas pakistaníes en diversos grados de color ocre y crema. Toda ella emanaba un aura marchita, como si hubiese sido sometida a repetidas sumersiones en agua hirviente. Hasta su cabello, rizado y espumante, se sometió a la dictadura de los lisos que impera en el ámbito capilar femenino, convirtiéndose en un vulgar “pelo babeado”, que resaltaba más aún lo antes obviado: las cicatrices del acné y la nariz enorme que parece tener vida propia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora María Eva es vegetariana, hinduista (o algo así) y pontifica sobre lo pasajero del cuerpo, la sensualidad y las cosas materiales, y la importancia de alimentar el espíritu. No creo que tenga tan mala memoria como para olvidar su parecer de hace veintipico años. Creo que ahora piensa de ese modo porque no le queda mas remedio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29271180-115125699308379674?l=cuadernosamarillos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/feeds/115125699308379674/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29271180&amp;postID=115125699308379674' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/115125699308379674'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/115125699308379674'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/2006/06/maria-eva.html' title='Maria Eva'/><author><name>Saldivia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03180477969725866691</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://static.flickr.com/135/323495975_7f74ebb0f2_m.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29271180.post-115007105546180207</id><published>2006-06-11T16:36:00.000-07:00</published><updated>2006-06-11T17:16:14.166-07:00</updated><title type='text'>Mi pana Alfredo</title><content type='html'>Enero de 1980, todos hablando de sus vacaciones decembrinas, de la televisión en color y de la eliminación de las cuñas de cigarrillo arrechísimas que daban en la tele, la de Derby con Delia cantando “Un Poquito Más” y la de “Premier 80” con la tipa que patinaba igualito a Cher en el video de “Hell on Wheels”; mientras esperábamos que llegase el profesor Merilio Ontiveros a dar su clase de historia a la sección 2º C, que hoy sería 8º C. Dos tipos nuevos en la fila, uno de los cuales se sonreía mucho a pesar de que le faltaba medio incisivo superior. Inicia la clase, los nuevos se presentan: hijos de militares recién transferidos a San Cristóbal. El de los dientes completos, un Casanova adolescente que se empató con la mitad de las carajas del salón pero que me resultaba muy insulso como pana, ya que solo hablaba de jevitas y de cómo levantarlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro, Alfredo Ferrer, con el tiempo se hizo mi amigazo del alma. Alfredo era bien maduro para su edad, calmado, receptivo, y algo lento en matemáticas; así que yo le explicaba con constancia y dedicación, porque no iba a permitir que a mi pana le raspasen esa materia. Después de estudiar, venía la diversión: Excursiones a la discotienda para comprar los lp’s de City Hall, Stars on 45, Donna Summer o la expresión de disco music que estuviese de moda ese día, las prácticas de patineta en la rudimentaria rampa que hicieron los chamos de la urbanización donde el vivía, la aventura de meterse en el bosquecito de la parte alta de la ciudad para cortar veradas y hacer cometas (papagayos) caseras, el gustazo de atiborrarse de cocosettes viendo Mazinger Z.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alfredo me contaba como había sido su vida en Caracas, y yo le hablaba de cuanto deseaba vivir allí para conocer el City Hall, ver de cerca a Corina Castro y probar las ruedas de kriptonita de mi patineta en una rampa de verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De 2º año pasamos a 3º y ahí seguíamos: yo tratando de meterle la matemática a Alfredo en la cabeza, ambos hablando de la música que iba saliendo y de lo que haríamos cuando adultos, el decidiendo que estudiaría derecho y yo pensando en estudiar arquitectura, ambos en la UCV, para lo cual alquilaríamos 1 apartamento entre los dos, yo calándome que ya Alfredo no me parara tanta bola por estar echándole los perros a una chama que estudiaba con nosotros, el insistiéndome que no entendía el método de sustitución para resolver 2 ecuaciones con 2 incógnitas, ambos planificando ir a “La Gioconda” para perder la virginidad con una meretriz caleña, el arreglando su medio diente faltante y sonriendo más, y yo comentándole que la vaina se veía bien y que no se notaba, y que de todos modos eso no importaba un carajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y un día aciago, Alfredo me contó que a su papá lo cambiaban de nuevo, esta vez a Ciudad Bolívar, como a 2.000 Km. de distancia. Que arrechera. Pero claro pana, claro que seguiremos en contacto, si tu eres como un hermano pa’ mi, mi viejo, y sin vaina que si no es por ti no paso matemática ni a palo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y nunca más supe de mi pana Alfredo Ferrer. ¿habrá estudiado Derecho?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29271180-115007105546180207?l=cuadernosamarillos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/feeds/115007105546180207/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29271180&amp;postID=115007105546180207' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/115007105546180207'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/115007105546180207'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/2006/06/mi-pana-alfredo.html' title='Mi pana Alfredo'/><author><name>Saldivia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03180477969725866691</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://static.flickr.com/135/323495975_7f74ebb0f2_m.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29271180.post-114946562138218431</id><published>2006-06-04T16:18:00.000-07:00</published><updated>2006-06-04T17:00:21.396-07:00</updated><title type='text'>Los Patines</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1185/1707/1600/patines.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1185/1707/320/patines.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Viajábamos a Barquisimeto 3 veces al año (Semana Santa, Agosto y Diciembre), en unas vacaciones atípicas que nos mantenán fuera del equilibrio tutelar paterno y daban a mi madre uno de sus anhelos mas preciados: El control absoluto sobre los decires y haceres de sus hijos. En esos días, yo miraba con envidia a Franco y María Teresa, que podían decir groserías, jugar en la calle, encerrarse en sus cuartos y treparse en los árboles sin tener esa kinestésica sucesión de diapositivas que invariablemente se sucedían una a otra como en cámara lenta:&lt;br /&gt;- Oir: "que sta chendo? le voy a reventar la guetta de un conniasso!"&lt;br /&gt;- Sentir: el anillo restallando contra los labios, el calor en la mejilla que deja el golpe de los dedos gordezuelos.&lt;br /&gt;- Saborear: a la vez la sangre y las lágrimas, ambas saladas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Franco tenía 8 años y María Teresa 6 (como yo), y pasábamos el día con ellos en la zapataría de sus padres. Las horas en la niñez son largas y tediosas, y la diversión en boga era patinar en la acera del negocio. Todos los días yo le rogaba a mi mamá que me regalara unos patines para patinar con Franco y María Teresa y no simplemente mirarlos, fingiendo que me interesaba más la hormiga que pasaba por el quicio de la puerta o la nota de entrega olvidada sobre el mostrador, para no poner de manifiesto la amargura que me daba no sentir la velocidad, el viento en la cara, el vértigo del mundo sobre un par de patines.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos años después, por algún motivo, alguna de las señoras italianas de piernas gordas, clones y amigas de mi mamá, logró convencerla de que me regalase unos patines, cosa que ella hizo a través del ingenuo recurso del niño Jesús. Y allí estaba, la mañana del 25 dediciembre bajo la cama del hotelucho en el que nos alojábamos, la caja gris que decía afuera &lt;em&gt;"Patines Vitesse"&lt;/em&gt; junto a unas estilizadas siluetas de patinadores. Y dentro, las estructuras de aluminio de tamaño ajustable con ruedas rojas y cordones para amarrar a los zapatos que tenía tiempo anhelando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como es natural, quise estrenar mi regalo de inmediato, pero no me fue permitido. "Los estrenas en San Cristóbal" fue la escueta explicación que precedió a perder de vista la caja, arrebatada de improviso de mis manos. Al llegar a San Cristóbal, los patines fueron a dar al cuarto de los chécheres, lóbrega y ecléctica habitación donde reposaba una peana con santos y velas, un montón de cajas con libros viejos, un juego de comedor años 60 demasiado grande para la incómoda casa donde vivíamos, y todos los juguetes y objetos que mi hermana y yo teníamos prohibido usar "hasta que fuésemos más grandes". Sin aviso y sin protesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paso el tiempo y olvidé los patines. Y cuando tenía 11 años, buscando alguna otra cosa, los encontré. La ilusión renació, y aunque no eran los "ruedas calientes con frenos potentes" que estaban de moda ese año y que vendían en el cada al inalcanzable precio de 110 bolos, pensé que me vendrían perfectos para finalmente aprender a patinar y vencer al ritmo de Roller Boogie algunas de mis frustraciones. Pero yo no había considerado un detalle dimensional: Mis pies crecieron más rápido que yo. A los 11 años, yo era un enanito pero calzaba 40, y ya los patines no me quedaban. Entrenado como estaba en la técnica de enfrentar las decepciones con filosofía y fingiendo que no me afectaban, participé a la familia la caducidad de los patines, que creo fueron a convertirse el aguinaldo para el hijo de la señora fulana, o algo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aunque me la tomé con soda, nunca aprendí, ni aprenderé a patinar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29271180-114946562138218431?l=cuadernosamarillos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/feeds/114946562138218431/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29271180&amp;postID=114946562138218431' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/114946562138218431'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29271180/posts/default/114946562138218431'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosamarillos.blogspot.com/2006/06/los-patines.html' title='Los Patines'/><author><name>Saldivia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03180477969725866691</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://static.flickr.com/135/323495975_7f74ebb0f2_m.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
