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Location: Caracas, Distrito Capital, Venezuela

Arquitecto de oficio (entre otros) y librepensador por convicción. Huyendo del conflicto innecesario y de la pugnacidad fútil. Cultivando pequeños gozos cotidianos como los atardeceres y el scrabble. Satisfecho pero no conforme.

Sunday, June 11, 2006

Mi pana Alfredo

Enero de 1980, todos hablando de sus vacaciones decembrinas, de la televisión en color y de la eliminación de las cuñas de cigarrillo arrechísimas que daban en la tele, la de Derby con Delia cantando “Un Poquito Más” y la de “Premier 80” con la tipa que patinaba igualito a Cher en el video de “Hell on Wheels”; mientras esperábamos que llegase el profesor Merilio Ontiveros a dar su clase de historia a la sección 2º C, que hoy sería 8º C. Dos tipos nuevos en la fila, uno de los cuales se sonreía mucho a pesar de que le faltaba medio incisivo superior. Inicia la clase, los nuevos se presentan: hijos de militares recién transferidos a San Cristóbal. El de los dientes completos, un Casanova adolescente que se empató con la mitad de las carajas del salón pero que me resultaba muy insulso como pana, ya que solo hablaba de jevitas y de cómo levantarlas.

El otro, Alfredo Ferrer, con el tiempo se hizo mi amigazo del alma. Alfredo era bien maduro para su edad, calmado, receptivo, y algo lento en matemáticas; así que yo le explicaba con constancia y dedicación, porque no iba a permitir que a mi pana le raspasen esa materia. Después de estudiar, venía la diversión: Excursiones a la discotienda para comprar los lp’s de City Hall, Stars on 45, Donna Summer o la expresión de disco music que estuviese de moda ese día, las prácticas de patineta en la rudimentaria rampa que hicieron los chamos de la urbanización donde el vivía, la aventura de meterse en el bosquecito de la parte alta de la ciudad para cortar veradas y hacer cometas (papagayos) caseras, el gustazo de atiborrarse de cocosettes viendo Mazinger Z.

Alfredo me contaba como había sido su vida en Caracas, y yo le hablaba de cuanto deseaba vivir allí para conocer el City Hall, ver de cerca a Corina Castro y probar las ruedas de kriptonita de mi patineta en una rampa de verdad.

De 2º año pasamos a 3º y ahí seguíamos: yo tratando de meterle la matemática a Alfredo en la cabeza, ambos hablando de la música que iba saliendo y de lo que haríamos cuando adultos, el decidiendo que estudiaría derecho y yo pensando en estudiar arquitectura, ambos en la UCV, para lo cual alquilaríamos 1 apartamento entre los dos, yo calándome que ya Alfredo no me parara tanta bola por estar echándole los perros a una chama que estudiaba con nosotros, el insistiéndome que no entendía el método de sustitución para resolver 2 ecuaciones con 2 incógnitas, ambos planificando ir a “La Gioconda” para perder la virginidad con una meretriz caleña, el arreglando su medio diente faltante y sonriendo más, y yo comentándole que la vaina se veía bien y que no se notaba, y que de todos modos eso no importaba un carajo.

Y un día aciago, Alfredo me contó que a su papá lo cambiaban de nuevo, esta vez a Ciudad Bolívar, como a 2.000 Km. de distancia. Que arrechera. Pero claro pana, claro que seguiremos en contacto, si tu eres como un hermano pa’ mi, mi viejo, y sin vaina que si no es por ti no paso matemática ni a palo.

Y nunca más supe de mi pana Alfredo Ferrer. ¿habrá estudiado Derecho?

2 Comments:

Blogger Sin Anestesia said...

Tengo una historia parecida que me parte el alma.
Cuando entre en 3er. año al Centro Docente Católico de Caracas, conoci a la chama mas buena nota del mundo, se llamaba Eloisa, le deciamos Loa.
Hicimos un grupo de amigas bien chevere en el colegio, nos divertiamos como locas y ella destacaba por su inteligencia y perspicacia.
Nos hicimos muy amigas, ella compartia conmigo la pasion por la danza, en fin, gozabamos un mundo.
Pasamos a 4to. luego a 5to. y nos graduamos.
Como es natural cada quien tomó su camino y ella se fue a vivir a Estados Unidos.
No supe mucho mas de ella, solo noticias esporádicas, supe que se habia casado pero sin mucho detalle.

Una noche hace como 14 años ya, recuerdo que estaba en casa, serian las 8 de la noche cuando sonó el teléfono, era una de las amigas del grupo del colegio con quien yo habia mantenido mas contacto.
Era un baño de lagrimas, me hablaba pero no le entendía lo que me decia a llanto limpio, hasta que por fin capté lo que me queria decir, Loa se mató, Loa se mató!!

En un accidente de tránsito saliendo de New orleans, Loa se habia matado. Apenas llegaba a los 30.
Tranqué el teléfono y me quede sentada en el piso, sin hablar, sin llorar, muda.

En ese momento senti como un pedazo de mi alma se me desprendia , fue como si ese pedazo de vida que comparti con ella se hubiera desprendido de mi cuerpo para ir tras su alma.

Todavia la recuerdo de vez en cuando y me imagino que ella despierta de su sueño cuando la pienso.

2:11 PM  
Blogger El "Dulzor de Ostras" said...

Todos hemos tenido algún pana que se nos pierde en una esquina y pasan, pasan y pasan los años y nosotros esperamos verle y tomarnos aquellas cervezas que prometimos tomarnos.

Nostalgia? Puede ser.

Volveré

1:49 PM  

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